viernes, 13 de enero de 2012

Encontrar mi voz.


Quería correr, llamarte,
En tus brazos refugiarme...
Pero no hallaba mi voz,
Que perdida se encontraba entre un mar de lamentos.

No  localizaba valor para llamarte...
No encontraba valor...
Para buscarte y mucho menos...
Para encontrarte.

Mis ojos solo vislumbraban siluetas,
Bajo el espesor de las lágrimas...

El frío viento que corría a mí alrededor,
Va helando cada parte de mi ser...
Que inerte y vacio se vuelve a sentir otra vez.

No te escuche llegar,
Solo sentí tus manos tomas las mías
Y darles un suave apretón.

Las lágrimas atoradas en mis ojos
Comenzaron a descender por mi rostro
Dejando un salado camino,
Que con angustia observabas.

Y como si de una necesidad se tratase,
Me tiré a tus brazos refugiándome
Y sintiéndome por fin después de tantas penas y lamentos...
Protegida.

Tus brazos rodeándome,
Tus manos sobre mi espalda,
En un intento de consolarme.

Guardas silencio,
No dices nada,
Sé que esperas a que encuentre
La calma necesaria para explicarme.

Nos quedamos así unos instantes,
El mundo a mi alrededor había desaparecido.

Suspiro,
Anunciando que recobré las fuerzas suficientes para hablar,
Te alejas rompiendo el abrazo
Pero tomándome de la mano,
Infundiéndome el valor necesario para continuar.

Explico el porque de mi llanto,
Bajando la mirada un poco avergonzada.

Sonríes abiertamente,
Regalándome una caricia con tus ojos,
Que dulces me muestran tu sentir.

Mientras que con una mano
Levantas mi barbilla para que fije en ti mi mirada,
Perdiéndome así en un mar avellana.

-Tranquila, todo irá bien...
Aquí estoy-. Dices seguro con tu voz sedosa cual terciopelo,
Y con esas solas palabras basta para que mi corazón
Retome su armonioso palpitar... cantando un canto...
Que siempre solo será para ti.

-Te extrañé tanto-.
Confieso apartando mi vista de tus ojos,
Caminas hacía mi,
Pegas tu frente con la mía y dices:
-No me iría sin ti-...

Río alegre ante tu declaración,
Que me hizo comprender por fin,
Lo que sientes tú por mí.

Prontamente un sonrojo tiñe mis mejillas,
Al ver como se vuelve todo más sencillo
Con sólo tenerte a mi lado.

-Te amo-.
Decimos los dos sonriendo,
Me acerco solo un paso más...
Dejo la distancia justa para que si así lo quieras
Puedas hacerte para atrás.

Caminas hacia mí y me das un corto beso en los labios,
Provocando un sonrojo aun más intenso
Y que mi corazón tenga un errático y presuroso latir.

Y así, comprendo que juntos
Todo lo malo, los problemas... siempre quedarán en segundo término.

Con tu magia me cautivaste,
Con tus ojos me maravillaste...
En tus besos me adentraste...
A un mar... del que no dudé en zarpar.

Tus manos envolviendo las mías,
Tu sonrisa iluminando mis días...
Es todo lo que ahora y antes pedía.

Pero comprendo, que hasta ahora fue el momento
Lo que mi mente un cuento una vez pensó.

Y con ese corto beso
 Sellamos una promesa eterna de amor...

**********************************
Bien!!; como ven... mi inspiración
Se desboco un poco y no estoy muy segura de que o como escribi esto,
asi que espero sus comentarios que como siempre alimentan la pluma y el alma
de esta escritora.

Besos.

Yess*.*

1 comentario:

DarkPrinccs dijo...

Me encanto, un gran poema de amor, con todos sus detalles, ese reencuentro tan conmovedor, la promesa de nunca dejarla, dios, quiero un encuentro asi!!! :D Jajaja. Sabes que me fascina, porque siemplemente me hace soñar, recordar, o pedir a gritos que eso pase en todo el mundo, llenando las calles de alegria y de amor, ese amor que te cala hasta los huesos, sin dejar vacias las almas :)

Te amodoro!