lunes, 13 de febrero de 2012

Cuando sea grande.


Cuando te ví por primera vez,
Tu mirada me cautivo,
Esos ojos avellana tan apasibles,
Esas pestañas largas que los enmarcaban.

Tu sonrisa al verme,
El como tu voz se suavisa al verme,
Como estas pendiente de cada gesto mio.

Noto como aparece un brillo especial
Al oir mi voz
Ó escucharme llegar.

Río quedamente al notar
Como tu carácter se vuelve
Dócil y protector conmigo...

Me siento a tu lado,
Mientras que tu nervioso,
Juegas con tus dedos,
Intentando apaciguar tu miedo.

Me recorro levemente,
Al creerte incómodo,
Reaccionas al instante
Y niegas rotundamende con una media sonrisa,
Dices:

-Me agrada tenerte cerca-.
Dices recargando tu cabeza
En mi hombro.

Ambos somos pequeños,
Apenas y recuerdo ahora ese día,
Yo llevaba un gran vestido azul,
Mi cabello caía libre por mi espalda
Y mis ojos verde aqua se posab en tí.

Me sonrojo al tener tu cabeza sobre mi brazo,
Comienzo a sentir mil mariposas
Revolotear en mi estómago
Y río por las cosquillas que me haces
Al verme distraída.

-¡Ya!-.
Canturreo con lágrimas
Rodando por mis mejillas,
Pero no son de tristeza sino de alegría,
Gozo...risa.

La situación se repite,
Y río recordando aquella conversación.

Tú me preguntaste,
Aun recargado en mi hombro:
-¿Qué quieres ser de grande?-.

-El amor de tu vida-.
Digo bajando la mirada,
Tus ojos se abren como platos
Y con una sonrisa, cuestionas:

-¿Y ahora que quieres ser?-.
Tomo tu mano y te susurro al  oído:

-Grande-....

-Grande-. Repito volvieno a  la realidad,
Por inercia,
Tus ojos se levantan
Y me abrazas,
No me doy cuenta de como,
Pero termino estando yo en tu regazo.

-Ya somos "grandes" mi vida-.
Contestas dándome
Un beso en la coronilla.

-Y sigues siendo el amor,
De mi vida-.
Digo sonrisal.

Tomas mi mano izquierda,
Y le das un corto beso
A mi dedo anular.

-Espera-.
Dices rebuscando en el bolsillo
De tu pantalón,
Hasta sacar una cajita negra de seda.

-Esperé desde el primer día
En que te conocí,
Para darte esto-.
Abres despacio la caja
Y ante mis ojos se muestra una preciosa sortija.

Me levantas con sumo cuidado
Hasta dejarme sentada en el pasto,
Te pones con una rodilla en el piso
Y pronuncias las palabras
Que tanto llevo anhelando escuchar.

Mis ojos se razan,
Mi voz se vuelve un murmullo
Y te prometo:

-Te amo,
Eres para mí como el agua para las flores,
Deseo ser tu esposa,
Tu novia, compañera y... confidente-.

Me das un largo beso,
En el que ambos reímos a ratos del gozo
Que nos significa este hecho,
El saber por fin, que somos correspondidos.

Me vuelves a poner en tu regazo,
Me siento tan cobijada
Y feliz que mi corazón se hincha de gozo.

Estamos bajo el mismo árbol,
El mismo día,
La misma hora,
¿Quién hubiera dicho que este día
Hace tantos años sería profético?.

Que hoy juntos estaríamos,
Y que lo que fué un sueño de niños,
Se convirtió en una realidad ahora.

-Eres mi realidad,
Mi sueño, mi meta y mi anhelo...
Y contigo feliz siempre estaré-...
Ese es mi último pensamiento,
Antes de dormirme en tus brazos,
Estando en el lugar en el que por siempre me quiero quedar...